lunes, 28 de enero de 2008

Binomio Fantástico: Insomnio y Pecera...

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Dedicado a Madame Vaudeville
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Marina había nacido junto al mar, de ahí su nombre... el parto se adelantó unos días, y cogió a sus padres de improviso, en medio de una semana q se habían tomado de descanso antes del nacimiento. Así q su madre dio a luz en la pequeña casa q tenían alquilada en aquel pueblo costero. Su primera cuna fue una cama normal q rodearon de sillas… y sus primeros sueños fueron arrullados por el sonido de las olas del mar. Y así pasó Marina sus primeros días de vida.

Cuando volvieron a la gran ciudad todo fueron visitas para conocer a la nueva niña. Y preguntas de cómo estaba, si era buena, si comía y dormía bien… Y todas las respuestas eran afirmativas… porque la niña había nacido fuerte, pero con hambre y con sueño, y durante el tiempo q habían pasado en el pueblo toda su vida consistía en comer y dormir en aquella habitacioncita q daba al mar. Sin embargo desde la primera noche q llegaron a la ciudad habían notado q Marina estaba más inquieta. Al principio pensaron q era normal, q se tendría q adaptar al nuevo piso. Pero nada, pronto Marina dejó de quedarse dormida como antes, y se pasaba la noche llorando y llorando. Sus padres desesperados no sabían q hacer. Hasta q un día a su padre se le ocurrió una cosa. Fue al pueblo costero en donde había nacido Marina, y de la playa cogió una caracola, y en una pecera echó unas cuantas piedras, un poco de arena y la llenó de agua de mar. Al volver a casa su mujer le preguntó q para q quería todo eso. Él no le respondió, sólo puso la pecera en la mesita de noche junto a la cuna, y al lado de Marina, la caracola. Y de esta manera Marina pudo, de nuevo, quedarse dormida arrullada por el mar.



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1 comentario:

Madame Vaudeville dijo...

Precioso cuentito, amigo Himilce. Dulce, como usted.
Cuando era una pequeña vaudeville escribí un poema sobre una caracola y la magia del sonido de mar que desprendía,,, Algo muy muy parecido a su relato. Curiosa coincidencia...
Muchos besos salados.
Gracias por la dedicatoria y el cariñito de sus palabras