jueves, 17 de noviembre de 2011

Soneto 116



No permitamos que haya
impedimentos a la unión sincera.
El amor no es amor si varía
cuando encuentra alteración
o si se inclina
con el cambiante que cambia.
Es la base fija que contempla
tempestades y nunca se agita.
Es la estrella
de cada ladrido errante,
cuyo valor es desconocido
aunque su altura se conozca.
El amor no es un juguete del tiempo
como las mejillas rosadas.
Nunca envejece.
No lo vence la muerte.
El amor no se altera
por unas breves horas o semanas,
sino que permanece
hasta el filo de la desgracia.
Si esto es un error, si estoy
equivocada, no existe la poesía,
y ningún hombre ha amado jamás.


William Shakespeare

4 comentarios:

J.Himilce dijo...

Siento si me he adelantado a alguien q quisiera publicarlo... :)

Madame Vaudeville dijo...

Entonces hay tanto "amor" llamado AMOR sin serlo...
Un abrazo, lindo.

Soy ficción dijo...

Pero si yo ya lo he publicado en dos blogs! :P

J.Himilce dijo...

Un abrazo Madame... :)

Soy Ficción... bueno, pues por si lo ibas a publicar una tercera... :P